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LA HISTORIA DE LAS COSAS

Versión doblada al español del video de Annie Leonard. Producción del Video: Free Range Studios. Doblaje al castellano: Asociación Civil El Agora, Argentina. El video original en inglés puede ser visto en http://www.storyofstuff.com

Un tipo solidario de saco y corbata.-

El tipo vestido de saco y corbata venía caminando pensativo. Eran alrededor de las tres de la tarde de unos de esos días sofocantes de Córdoba. Se lo notaba cansado después de una jornada de oficina o de trajinar la calle y apuraba el paso, tal vez para calmar los reclamos de su estómago o tumbarse cómodamente a dormir la siesta. Por esa razón casi no vio al hombre de aspecto humilde que estaba sentado en el piso contra la pared. Tampoco oyó cuando le dijo suplicante: <¿me puede ayudar?> -¡¡¡Me puede ayudar!!!- repitió alzando la voz el hombre desde el suelo. El tipo de saco y corbata recién lo notó y le extendió la mano derecha casi automáticamente para levantarlo. Lo asió fuertemente de la muñeca pero no pudo. No comprendía como aquel raquítico hombre podía estar tan pesado. Se agachó entonces colocando su otro brazo bajo su axila derecha y tiró con todas sus fuerzas. El hombre no atinaba a afirmar sus pies, pero sus manos se aferraron a su cuello y su corbata, ahogándolo. Pa...

Diario de la accidentada epopeya de recorrer Sudamérica. De como se frustró y otras desventuras

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Capitulo VII De como la cordillera se nos hizo hostil y sobrevivimos en el viaje de regreso. De como cargamos el tanque con agua bendita y pudimos llegar a nuestros hogares. Fin de viaje. "Mendoza, 7 - 2 - 79. Al no hacer el viaje al norte decidimos aprovechar lo más posible la estadía en Chile y volver por Las Cuevas. O sea hacer el mismo camino que hicimos antes." "Otra vez repetimos la experiencia de Santiago. Llegamos con el auto en las diez de últimas (...) Un viaje que se hace fácilmente en 6 horas, nosotros lo hicimos no tan fácilmente en 14 horas." "En la subida por el lado chileno ( el Caracol ) no hubo problemas. Estos empezaron en la aduana. Como no teníamos plata chilena para pagar el peaje (como siempre el ratonismo) estuvimos un rato parados y el auto después no quiso arrancar. Siempre el mismo problema de carburación. Para poder hacerlo andar necesitamos 3 horas y media, tiempo en el cual Juan de be haber consumi...

Diario de la accidentada epopeya de recorrero sudamerica. De como se frustro y otras desventuras

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Capítulo VI De como superamos nuestros conflictos y empezamos a vivir las vacaciones. "Hemos pasado unos dias hermosos aqui en Reñaca, con mucho sol y agua. Estuvimos también en Papudo, donde me incineré. A la vuelta compramos choclos y frutill as ($ 50 el kg.) así que esa vez hubo chocleada" Eran increíbles las frutas y verduras chilenas. Ahí entendí el porqué de tanto celo en la aduana para evitar que ingresaran plagas al país. Los choclos y las frutillas eran gigantes y muy sabrosas al igual que todo lo demás. La agricult ura chilena gozaba de una prosperidad como producto de la reforma agraria que profundizó Allende y que sobrevivió a Pinochet y del apoyo estatal para lograr la exce lencia en los productos destinados a la exportación, en el marco de la apertura económica de la dictadura que hizo crecer la economía al igual que la miseria y la exclusión social. También disfrutábamos del tipo de cambio y los precios. Todo era sorprendentemente barato para unos r...
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Diario de la accidentada epopeya de recorrer sudamérica. De como se frustró y otras desventuras

Capítulo V De nuestro paso por Santiago, de como nos instalamos en Reñaca, de mis cavilaciones existenciales y de la trascendente decisión que adoptamos en dicho lugar Mi diario tenía sus idas y vueltas y yo escribía cuando me inspiraba así que continué relatando la estadía en Santiago cuando ya estábamos cómodamente instalados en un camping de Reñaca, en Viña del Mar: "Voy a hacer un resumen porque voy bastante atrasado. En Santiago la pasé bastante bien el primer día cuando empezamos a ver la gente, a descubrir las cosas de la ciudad y a comprar diarios y revistas. Terminamos el día en el Cerro Santa Lucía de donde se ve todo Santiago (…) En el Hotel nos dejaron quedar pero nos pasaron a unas piezas en el piso de arriba. Allí estuvimos más cómodos pero nos subieron la pieza a $ 200." El Hotel Serrano, como su nombre lo indicaba quedaba en la calle Serrano numero 235, era un hotel para parejas, bastante modesto, pero al menos tenia sábanas limpias y ag...

Diario de la accidentada epopeya de recorrer sudamérica. De como se frustró y otras desventuras

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Capítulo IV De nuestra lamentable y poco gloriosa entrada en el país trasandino, de como nos curraron y como nos alojamos en un hotel parejero Y la luz se hizo. Que sensación de alivio experimentamos cuando transpusimos la boca del túnel y vimos seres vivos que nos hacian señas de que avanzáramos. Nos golpeó el imponente paisaje de la cordillera chilena - como si semejante arquitectura natural pudiera tener nacionalidad - y terminó de sacudir los últimos vestigios de sombras remolonas que todavía se negaban a abandonarnos. Como el 404 había sorteado exitosamente la prueba del túnel, para no tentar al destino, seguimos rápidamente, sin detenernos, hasta la aduana. En esos años Chile había puesto en práctica una politica agroalimentaria que perseguía la calidad de sus productos que se exportaban y ganaban mercados en el marco de la apertura económica del gobierno de Pinochet. Por esta razón se controlaba estrictamente el ingreso de alimentos, ya sean crudos o cocidos: quesos, fiam...

Cuando la suerte que es grela...

Nunca, pero nunca, tuve suerte. Claro que me refiero a obtener algún premio en sorteos o juegos de azar, ya que en la vida debo reconocer que he sido y soy afortunado. Ni siquiera en las kermeses de barrio, ni en las fiestas vecinales de los días del niño adonde me llevaba mi padre y de donde volvía frustrado cuando los otros se llevaban los autitos, pelotas de fútbol o la bicicleta que era el premio mayor. Ni las rifas del cole, ni las del club y después, siendo mayor, ni las del sindicato, ni la quiniela, quini, toto, raspaditas varias, máquinas tragamonedas, bingo, etc. Nada de nada. Cuando recién había entrado a trabajar en la imprenta municipal y el sueldo era pobre, volví a tener esperanza en un golpe de suerte. Es sabido que en las administraciones públicas abundan los vendedores de cualquier cosa y también de rifas. Entonces se me dio por comprar de esas rifas que empiezan con sorteos "espera", después los mensuales hasta llegar al final donde al ganador se lleva auto...

Cuando el dos por cuatro me llama por ahí me inspiro y algo sale

Quiero seguir la farra tango Cuando me lleve la parca no quiero llanto ni flores ni que me brinden honores amigos de circunstancias. Que no me venga con velas ñatos de la funeraria ni urnas estrafalarias para poder figurar. Quiero que los gomías y las minas que he querido se acuerden de lo vivido de pesares y alegrías de los triunfos y fracasos de aquellas risas y llantos de que viví con pasión de que entregué el corazón de cómo he querido tanto. Quiero que pelen la viola que se arme una buena farra y al compás de las guitarras chupen y canten por mí. Que se arme un flor de bailongo que florezca la alegría y que toda esa energía me entre en el corazón. Y yo te aseguro hermano que así la guadaña esquivo y con el primer descuido me le pianto del cajón. Letra: Alberto Hernández Música: vacante

Diario de la accidentada epopeya de recorrer Sudamerica. De como se frustró y otras desventuras

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CAPÍTULO III De la breve y placentera estadía en Mendoza, las pícaras andanzas de un curita y de como nos tragó la montaña en medio de la tensa situación de guerra.- ¡Qué linda es Mendoza! Sus calles arboladas y limpias. Sus acequias cantarinas. Sus plátanos y alamedas. El aire liviano y aromático. Escuetamente decia en mi diario: " me gustaría quedarme por lo menos dos dias en Mendoza; me gustó mucho lo poco que vi. Me gustaría vivir aquí. El clima me haría muy bien (todavía me quedaban secuelas de mi pasado asmático) .....pero es imposible" (otra vez el determinismo, el peso de las estructuras mentales, la convicción de tener una misión histórica, etc, etc,....¡casi no me reconozco en aquel muchacho treintañero!). El curita era alto y buen mozo y la sotana negra - que llevaba siempre - le daba un aspecto mas espigado y elegante. Salió a recibirnos en la puerta de la parroquia y en seguida nos hizo sentir como en nuestra propia casa. Ya era entrada la noc...

Diario de la accidentada epopeya de recorrer Sudamérica. De como se frustró y otras adversidades

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CAPÍTULO II De como llegamos milagrosamente a Mendoza y del proceso de metamorfosis de Juan en una molotov humana .- La tenebrosa noche de película nos acompañó en todo el trayecto hasta el dique Piedras Moras a cien kilómetros de nuestro punto de partida por la ruta 36. En medio de la negrura de la noche e iluminado por la luz mortecina de las balizas de aceite quemado, alcanzamos a distinguir, entre batida y batida del limpiaparabrisas, el cartel que indicaba el desvío. Al girar a la derecha, saliéndonos de la ruta 36, nos adentramos por un camino de tierra recientemente abierto y todo indicaba que nos conduciría hacia el terraplén del dique. El desvío era una huella, despareja, poceada y cubierta de un barrito chirle formado por tantos días de lluvia. Las llamas mortecinas de las balizas dibujaban sombras que en su danza frenética creaba un clima fantasmagórico en medio de la negrura de esa noche pasada por agua. El 404 se zangoloteaba y patinaba mientras avanzaba lentament...