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Mostrando las entradas con la etiqueta Relatos de los 70

El taller de Turi

De las tantas ocupaciones y experiencias que tuve en mi vida juvenil, la que nunca se me pasó por la cabeza es la de ser actor. ¡Corten! Va de nuevo. Todos a sus puestos. Decía con voz potente el director de la película. Fue cuando el que oficiaba de mozo procedió a retirar los chorizos de los platos y yo que representaba a uno de los invitados a ese casamiento de campo, me quedé con las ganas de embuchármelo. “Netri, el mártir de Alcorta”, fue mi primera y última película; aparecí unos segundos, pero me sirvió para amenizar varias reuniones con la historia del rodaje que cada vez que la contaba venía corregida y aumentada. Fue un proyecto llevado a cabo a pulmón por “Cinematografía Agraria”, una cooperativa de vecinos de Argüello, que confiaban ciegamente en el emprendedor Juan Ginés Muñoz Digiorgi, director, productor, guionista y tutti cuanti de la película. Sus hijos eran los actores principales junto a algunos más de la comedia cordobesa; vecinos, amigos y parientes oficiaban...

En una fábrica de la Ruta 9

Si a la vida. Sí al amor. Sí a la generosidad. Pero el hombre es también un no. No a la indignidad del hombre. A la explotación del hombre. Al asesinato de lo que hay más humano en el hombre: la libertad. Frantz Fanon Era un día soleado en Córdoba. Estábamos comiendo nuestro almuerzo sentados en el suelo, con la espalda sobre la pared de la fábrica. A mi lado el Foca, más allá la Vaca y en línea, la mayoría de los compañeros del movimiento huelguístico emprendido contra el concesionario del comedor reclamando mejor comida y precios. Estábamos en el invierno de 1978, la dictadura se desplegaba en su nefasto esplendor. Sacábamos por entonces un periódico llamado Alternativa Socialista del que solo vieron la calle dos o tres números. Cuando allanaron el lugar que oficiaba de imprenta no salió más. Yo metía los diarios en la fábrica y los dejaba en el baño, sala proletaria de lectura por excelencia. Cada tanto algún supervisor "ortiva" golpeaba la puerta porque de ...

Historias de aquélla piecita de Alberdi IV

Proletarización Después de muchos años volvi a juntarme con Florencio. En una calurosa noche de enero, picada y cerveza bien helada de por medio, fuimos recordando anécdotas, nombres queridos que todavía duelen y otros que afortunadamente todavía están para sumar en la alegría del reencuentro. El tema central, la Agrupación “28 de junio” de Materfer. El Huguito Rojas, electricista, obrero de mantenimiento de la fábrica, contaba su enésimo cuento cordobés, con todo su histrionismo y su gracia haciéndonos desternillar de risa a la veintena de participantes del asado que nos había reunido en la casa de Barrio Ituzaingó que Florencio Ramos Díaz Barilari – sí señor, doble e ilustre apellido - había hecho sede habitual de los eventos de la agrupación. Yo era un colado, pero por ser militante político del frente gremial de la orga, ya estaba asimilado, a fuerza de estar siempre presente colaborando, como uno más de sus activistas. “La 28”, había surgido casi espontáneamente com...

La noche de Le Corbusier

En esos breves años de democracia, la facultad de arquitectura de la Universidad de Córdoba tenía un anexo sobre la Av. General Paz que llevaba el nombre del célebre arquitecto franco-suizo Le Corbusier. Allí funcionaba una sencilla imprenta que contaba entre otras máquinas con un mimeógrafo electrónico, todo un lujo para aquellos años. El lugar, al igual que el resto de la facultad era democráticamente usado por estudiantes y docentes en el marco de la fascinante y asamblearia experiencia del Taller Total (1). Allí nos instalamos, ya cayendo la noche, con Alejandra, compañera de la orga, un par de años menor que yo, estudiante de filosofía y fervorosa y reconocida militante, que por entonces llevaba adelante, con más sombras que luces, una pareja con otro de los nuestros con quien convivía. Nuestra tarea era imprimir un volante que debía estar listo para ser repartido a la mañana siguiente, así que apenas instalados en el lugar nos pusimos a trabajar febrilmente. No recuerdo si...

La pintada

Septiembre de 1974 fue un mes de terror en Argentina. La Alianza Anticomunista Argentina que desde hacía un tiempo venía intensificando sus acciones en contra de los militantes populares, ese mes terminó con la vida del Cuqui Curutchet, julio Troxler y Silvio Frondizi. La noche de Córdoba era prisionera de los falcon verdes que patrullaban por las calles semidesiertas con su despreciable y tenebrosa carga. Decidimos condenar esas muertes ocurridas en poco más de dos semanas y elegimos la pared del correo que da sobre la Av. General Paz para hacer una gran pintada. Por mis dotes para el dibujo y mi buena letra, me tocó junto al Negro, estudiante de arquitectura y por ende también buen letrista, empuñar los aerosoles. Tomamos todas las precauciones porque era una acción peligrosa. Llegamos por separado al lugar, todos enfundados en gruesas camperas para cubrirnos del frío de esa noche de un invierno que todavía no se iba. El Tato se apostó en la esquina mira...

Poroto

Gracias pelado Santa por la historia “ Solo entonces comprendí que morir es no estar nunca más con mis amigos” Gabriel García Márquez La colchoneta de paja donde me arrojaron como un saco de huesos sueltos, no me impedía sentir el piso duro y frío . Tenía el cuerpo entumecido y me dolía desde los pies a la cabeza por la brutal paliza que “El Gato” (1), bestial torturador, me había propinado cuando llegué al Campo de la Ribera. Dos gendarmes que custodiaban el galpón que oficiaba de cárcel clandestina, arrojaron mi cuerpo tumefacto, sin reflejos ni reacciones, por la tortura despiadada que venía sufriendo desde mi paso por la D2 y La Perla. Allí quedé en la penumbra de mis ojos vendados, escuchando los movimientos y voces de mis compañeros de infortunio que no podía decodificar (2). Solo quería paz y silencio. Pronto me ganó un sopor profundo; un mundo de colores hirientes, abismos funestos,imágenes circulares y rostros familiares, se sucedieron entremezclándose ...

Historias de aquélla piecita de Alberdi III

Imagen
El día de mi asesinato El 17 de mayo de 1976, a las 21 hs. fueron sacados de sus celdas de la UP1, MIGUEL ANGEL MOSSE, OTTO YOUNG, ALBERTO SVAGUZZA, EDUARDO ALBERTO HERNANDEZ, RICARDO VERON y DIANA FIDELMAN y fusilados unos minutos después en las inmediaciones del puente Santa Fe. El 19 de mayo, en el diario Córdoba se podia leer:”FRANCOTIRADORES Y 4 VEHICULOS UTILIZAN EN ACCION EXTREMISTA”. Al pie de la nota había seis fotos bastante borrosas, acorde con la deficiente impresión en plomo de las viejas maquinarias del histórico vespertino cordobés. Una de ellas era la de Eduardo, que tenía el corte de cara y algunos rasgos que lo hacían - al menos en esos días - muy parecido a mí.  Yo leí la noticia de pie, al lado de mi cama, en aquella piecita de Alberdi donde nos encontró el golpe y donde empezamos a endurecernos para sobrevivir al terror que se iba sembrando hora tras hora con cada compañero encarcelado, muerto o desaparecido. La noticia de este fusilamiento disfraz...

Simón

 La noche del miércoles ocho de mayo de 1974 estaba fría y oscura. Y lo era mucho más en los techos del Sindicato de Mecánicos de Córdoba, donde estábamos apostados para defender las urnas que llevarían al “Chancho” Salamanca a su segundo mandato. Confluíamos casi todas las organizaciones de izquierda. Las que tenían experiencia en la lucha armada estaban ocupando los lugares más vulnerables de la sede gremial, que estaba en plena etapa de ampliación. Nosotros teníamos algunos fierros y por ello un puesto en la defensa de la sede ante la posibilidad de ataque de los “fachos” durante las dos noches en que las urnas deberían dormir allí. Como todo estaba tranquilo, despues de establecer los relevos con mis compañeros de puesto, salí a la terraza a otear el panorama. Pegados al muro que daba a la fachada del edificio y distribuidos a equidistante distancia se veían las sombras casi inmóviles de tres compañeros provistos de armas largas que cada tanto se asomaban para ...

Los libros de Río Segundo

Los días corrían con lentitud morbosa en marzo del año 1979; la represión en Córdoba había perdido la virulencia inicial trasladando su foco a Buenos Aires y otros puntos del país, aunque todavía el Cachorro seguía con sus operativos rastrillos, controles y detenciones masivas. Apenas volví de tierras pinochetistas de un viaje desopilante, por los infortunios mecánicos y nuestra propia locura, debuté con una nota en el suplemento económico del diario Tiempo de Córdoba (1), que coordinaba Jorgito y con el que colaboraba el Negrito, ambos cumpas de los años de militancia en Orientación Socialista. Ese fue el comienzo de mi breve período de actividad periodística. A esa nota siguieron otras y luego me incorporé a la redacción del diario, también en la sección economía, que estaba supervisada por la Fundación Mediterránea, por aquellos años de concepción desarrollista, lo que nos daba cierto margen para inyectar algunas ideas entre los resquicios del pensamiento neoliberal hegemóni...

Historias de aquella piecita de Alberdi II

Propiedades de la barrita de azufre La tradicional barrita de azufre, usada ancestralmente , sirve para hacer desaparecer la tortícolis y aliviar en general contracturas y dolores musculares; la energía corporal se transfiere a la barra hasta que se quiebra. Pero además sirve para salvarse de la colimba , es decir: del servicio militar obligatorio que debiera haber hecho yo como buen ciudadano y que perduró hasta que Charly (el gran Charly de la pizza con champán) lo abolió. Apenas cumplí 18 años me sortearon (me tocó ejército) y como estaba estudiando en la Universidad, solicité la prórroga al servicio militar obligatorio hasta que terminara de estudiar. Articulo 17 de la ley de servicio militar. Los años de estudios a poco de andar se transformaron en años de militancia política y finalmente dejé la carrera para tratar de trabajar en una fábrica lo que ameritaba tener la colimba hecha y para eso tenia que renunciar a la prórroga. Ya tenia 24 años y era medio grande ...